La crisis productiva requiere medidas audaces

Por Torcuato A. Sozio, abogado asesor de MoPyME

Frente a las exigencias sanitarias y económicas de la pandemia Argentina vuelve a encontrarse frente al mismo desafío: la necesidad de reducir fuertemente el gasto estatal y, en consecuencia, también reducir el costo de producir y crear riqueza. La única manera de pagar la deuda social y la deuda externa es reduciendo el poder de los “Apropiadores del Estado”, como los denomina el doctor y politólogo Oscar Oszlak. Así, nuestro país podrá retomar la senda del crecimiento y desarrollo exportador. Solo con mirar el desempeño económico de países como Corea del Sur, nos da esa respuesta. Hoy ese país es el quinto exportador mundial y su producto bruto interno per cápita lo coloca en el puesto N° 14 lugar al que hoy aspiraríamos con ahínco y al que podríamos llegar tan solo con políticas públicas renovadas y cambios culturales profundos.

Es preciso analizar las medidas concretas para alcanzar tales objetivos, pero antes quiero alegar acerca del marco adecuado para su instalación y eficacia. Tanto en la etapa del presidente Alfonsín como en los denostados 90, se dictaron distintas acciones de gobierno que, si bien técnicamente acertadas en mi opinión, su oportunidad y grado de aceptación social no fueron los correctos y por eso fracasaron. Inclusive durante los gobiernos de De la Rúa, los Kirchner y Macri hubo malogrados intentos de políticas públicas también correctas pero inoportunas y poco ponderadas por la sociedad en su conjunto. Me estoy refiriendo a leyes, pero también a medidas del poder ejecutivo. Los sucesivos pactos fiscales y las normas atinentes a la promoción del empleo pyme son solo muestra de lo que vengo sosteniendo.

Por lo tanto, tenemos que recuperar esas decisiones de gobierno, pero en la oportunidad y con los mecanismos que les den sustentabilidad social. La oportunidad es esta, sin dudas, dado que la pandemia coloca a la Argentina en una situación de crisis productiva de la que se sale solo con medidas audaces. Además, el acuerdo por la deuda externa, da un marco de previsibilidad fiscal necesario para lanzar otro tipo de políticas públicas. El consenso necesario se da exclusivamente en el marco de un pacto social. También aquí las condiciones sociopolíticas son excelentes. Porque los actores sociales se han legitimado durante este periodo, y el gobierno y la oposición comparten la responsabilidad de la crisis y, por ende, también la obligación de sacarnos de ella. Es hora de “palomas” y no de “halcones”. Esa mesa de concertación social debe asegurar la presencia de actores representativos de la vida económica del país. Nuestro movimiento se presenta como un jugador interesado en la elaboración de la agenda de convocatoria, en la definición de los integrantes y, por supuesto, en la formulación de objetivos y alcances.

Como dije al comienzo, el próximo paso es evaluar esas medidas tomadas en el pasado sin éxito, que ahora en situación y con métodos distintos, logrará resultados. Pero esto no es todo, hace años que venimos reclamando que la Argentina tiene una pésima distribución del ingreso. Pero… ¿son los gobiernos los únicos responsables de esta calamidad social? O las capas altas tienen mucho por hacer por sí mismas.

Piense que es una clase altamente dolarizada y como dice, inteligente y buenamente el profesor Fernando Ruiz, quienes hemos tenido “buena luna en la llegada al mundo, entre las oportunidades que tenemos está la de ayudar a los que arrancaron sin suerte” es decir “a los “nacidos en las cavas de las sub ciudadanía política, social y económica” ya que “ni ellos ni sus padres tuvieron oportunidades”. En lo que va de la pandemia, tomamos este solo ejemplo, pero hay más, según OXFAM (una ONG británica que basa su estudio en datos de la prestigiosa revista Forbes) los 73 multimillonarios de América Latina y el Caribe incrementaron sus fortunas en 48.200 millones de dólares mientras que en la región más de 50 millones de personas caerán en la pobreza y 40 millones serán desempleados.

Lo cierto, volviendo al análisis más estructural, es que una sociedad con una clase alta mezquina y avara no puede nunca, por más políticas públicas que se implementen, conciliar una sociedad solidaria. Empecemos entonces por cambios culturales profundos a la par de medidas de política pública. Estas, en soledad, no nos sacarán del pozo en el que estamos.

https://www.ambito.com/economia/medidas/la-crisis-productiva-requiere-audaces-n5124002

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