“La mitad de las discotecas está en situación de quebranto”

 Los impuestos, la burocracia y la existencia de locales clandestinos complican el negocio. La cámara de discotecas porteñas pide cambio de leyes y que se haga foco en la seguridad

 

“Iba a colegio de curas pero no hay una sola discoteca que no haya conocido de chico”. Omar Capalbo sigue siendo un hombre de la noche. Dueño del famoso Golden Madero, de la discoteca Dorsia y de varios restaurantes porteños, es también presidente de la Cámara Empresaria de Discotecas y Entretenimiento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Cedeba).

Dice que la noche cambió. Que cambiaron sus costumbres, pero que sigue habiendo “leyes arcaicas”. Pide a los legisladores que aprueben una nueva Ley de Nocturnidad, tiene una cruzada contra los boliches clandestinos, dice que es fundamental proteger a los turistas para que sigan viniendo y creó la ONG “Bailar Seguros” para mejorar la seguridad de los adolescentes que concurren a las discotecas.

“Cromañon no era una discoteca, era un lugar donde se hacían recitales. La Time Warp era un evento masivo no era una discoteca. Beara no era un boliche, era un salón de fiestas.  No hay parámetro más alto de seguridad en Buenos Aires que no lo tenga una discoteca”, sentencia, al recordar las tragedias ocurridas durante la noche porteña.

En la entrevista con Mopyme, Omar Capalbo asegura que la carga impositiva, los juicios laborales, los costos de los servicios públicos y la falta de accionar concreto de la Justicia contra los locales ilegales van en detrimento del negocio. Y advierte: “La mitad de las discotecas está en situación de quebranto”.

– ¿Cómo es el perfil del empresario de las discotecas?

-La noche es una fauna. Tenés gente linda y gente fea. Tenés gente a la que no le interesa si a tu hijo le dieron una pastilla y lo envenenaron. Los chicos están transformando el alcohol por drogas sintéticas porque la pueden esconder para ingresarla. Y tenemos que cuidar eso. En la noche hay tipos que están preparados para distorsionar todo. Yo no tolero ni negocio la cuestión droga.

Los lugares más seguros de la Capital Federal son las discotecas habilitadas. La Inspección va al clandestino y lo clausura, al otro día constata la violación de la clausura pero a partir de ahí ya el gobierno de la Ciudad no tiene más nada que ver, entra el Ministerio Fiscal. Hay fiscales que no quieren comprometerse y no ponen una consigna en el lugar. ¡Pero estamos hablando de la seguridad de la gente!

-¿Entonces el problema es la Justicia?

-Sí, terrible. Porque la justicia no acompaña el movimiento del gobierno de la ciudad. El gobierno es estricto pero tiene un límite. Clausuró, constató violación de clausura y asentó en los libros de la policía. En vez de poner una consigna, no ponen nada. Entonces abren igual. Al tipo que es clandestino, no lo asustas. Lo único que le duele es que no le abras el negocio, porque le tocaste el bolsillo.

– En la Ciudad, hay 110 discotecas habilitadas. ¿El número fue creciendo o decreciendo?

-Lentamente decreciendo. Antes había 140. Por las contingencias económicas, hay gente que no puede pagar los locales, gente que tiene locales grandes que le conviene construir en vez de hacer una discoteca. La nocturnidad es un polo de atracción para el turismo, pero el turista acá es robado, golpeado y asesinado. Nosotros estamos pensando que en algunos lugares más turísticos, como Palermo, la policía haga un bloqueo de seguridad para que no haya motochorros, no haya peleas y los turistas puedan pasear.

Estamos presentando en los hoteles un night pass, donde el turista tendrá la información de todos los locales legalmente habilitados, en donde puede entrar gratis a bailar. El turismo es una fuente de entrada de divisas, el turismo se necesita, pero lo tenemos que cuidar.

Entre 250.000 y 300.000 personas se mueven los fines de semana para ir a bailar en la noche porteña. Pero la capacidad en lugares habilitados es para 110.000. “Hay como 200 y pico más que desvirtúan el rubro y que son clandestinos”, denuncia Omar Capalbo.

“Yo tengo inspecciones nocturnas, trimestrales, anuales. De seguridad, de seguridad e higiene, de bomberos, donde me revisan y me dan vuelta el local. Me revisan desde el tanque de agua, hasta la máquina de preservativos en los baños. Tenés todo esta carga que hace que mantener tu negocio no sea económicamente sustentable, porque los clandestinos que no ponen nada de esto, explotan el negocio igual que yo”.

Pero, además, está la cuestión de la seguridad tanto para las matinés como para los bailes de egresados. El presidente de Cedeba remarca que es necesario sancionar otra Ley de Nocturnidad. “No podemos tapar el sol con un dedo. Los chicos de 13 años ya van a bailar y le tenemos que dar lugares seguros. Y para eso tienen que poder entrar a las discotecas”, argumenta.

– ¿Cuáles son los ejes que debería tener la nueva Ley de Nocturnidad?

– La nueva ley de nocturnidad va a apuntar a que las discotecas podamos abrir, como cualquier negocio, en cualquier horario. Que si quiero hacer un casamiento lo pueda hacer a las 12 del mediodía. Ahora, además, si quiero poner una mujer con un saxo tocando jazz en el Golden tengo que pedir un permiso de show, que implica una caja de papeles y tres inspecciones, donde te piden siempre lo mismo…

Queremos bajar la edad de la matiné de 15 a 18 años actual (donde el de 18 es mayor y se mezclan los pibes) a un segmento de 13 a 17 años. Necesitamos que los legisladores nos escuchen. Porque el legislador piensa qué es lo políticamente correcto, pero el legislador tiene que pensar seriamente que el nene de 13 años va a bailar, le guste o no le guste. Entonces, pongamos el lugar que corresponde para que el pibe esté cuidado. No en clubes de barrio, no en sucuchos. En el centro cultural se va a poder hacer lo quieran.

– ¿A qué hace referencia?

– A la Ley de Espacios Culturales Independientes. La Cámara está totalmente de acuerdo con todas las actividades culturales, pero lo que no está de acuerdo es que le permitan el baile porque estos locales no tienen todos los parámetros de seguridad exigidos. Entonces, todos los buitres de la noche están esperando agarrar un club de cultura. Y ahí no habrá horarios para vender alcohol, para el ingreso de menores, etc.  Entonces se va a distorsionar la noche.

La ley está sancionada pero falta la normativa de su aplicación. Nosotros estamos redactando un amparo para que se dicte una medida cautelar hasta que se resuelva la cuestión de fondo, porque si al club de cultura no le pedís nada y a mí me pedís todo (en cuestiones de inspecciones y seguridad), el negocio no es sustentable.

La mitad de las discotecas está en situación de quebranto, porque se distorsiona la actividad… Acá tenés bomberos, plan de evacuación, área protegida, ambulancias que vienen si aprieto un botón, médicos en los boliches… Y en los clandestinos nada de eso. Los clandestinos te venden el alcohol más barato y eso propicia que se consuma más.

– ¿Y los bailes de egresados?

– Participamos en la ONG:  “Bailar Seguro”, que preside la diputada Mirta Pérez, especialista en seguridad. Por iniciativa nuestra, en los bailes de egresados, pedimos haya cinco papás presentes, que tienen que traer la partida de nacimiento de los chicos. Hicimos una app que los papás se la van a poder cargar al pibe en el celular y, para entrar en la discoteca, se le escanea el QR, se verifica que sea menor (porque a veces le pide el documento al primo, al hermano), y desde su casa el padre va a poder saber dónde está bailando su hijo.

Nosotros demostramos que los chicos llegan muy alcoholizados. La previa es el gran problema. Los papás tiene que enseñarles que pueden tomar porque es su fiesta pero es un poquitito, es un límite. Nuestra obligación es cuidar a los pibes. Tuvimos que decirle al gobierno de la Ciudad que paren a los micros que le vende el traslado con bebida arriba, que no está autorizado, una vez que llegan a destino. Porque si no, paran el micro en otro lado y los pibes quedan abajo desprotegidos.

-Finalmente, ¿para un emprendedor o un inversor es rentable poner una discoteca?

-Hoy los negocios rentables son muy pocos. Los impuestos, los costos operativos y los precios que hay… El tipo que quiere invertir, puede hacerlo en una discoteca. ¿Puede ser exitoso? Sí. La burocracia y la no tranquilidad de saber que la Justicia apoya al gobierno de la ciudad (contra el negocio clandestino) es un problema para nosotros. Estamos ahogados con los impuestos, con la luz, el gas, con el ABL. Los juicios laborales que sigue siendo una ley arcaica. Los boliches en conjunto la están pasando mal.

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