Saltemos la grieta con las PyMEs

Por Ariel Coremberg, Economista asesor de MoPyME

Argentina está afrontando la crisis sanitaria y económica aun cuando la sociedad y su dirigencia no terminaban de procesar el estancamiento generado por el fin del superciclo de commodities iniciado durante el año 2012. Otros países de América Latina ven zozobrar su economía y sus sistemas de representación política. Sin embargo, la fortaleza económica de haber ahorrado, generado bancos centrales independientes del poder político y una relativa austeridad fiscal durante las épocas de vacas gordas -gracias al mayor boom de precios de sus exportaciones de casi toda su historia- permite a la región mitigar los efectos de la crisis con expansión del gasto público y con acceso al crédito internacional a bajas tasas de interés.

No es el caso argentino. La probabilidad de una crisis disruptiva en Argentina es alta no sólo porque afronta la pandemia con las debilidades de un Estado y un sistema previsional quebrados, y con un Banco Central dependiente, sino también por la debilidad institucional de un sistema de representación política cuya agenda no se condice con las necesidades de la sociedad.


Resulta imperioso que la dirigencia y la sociedad acuerden una agenda productiva que permita brindar un horizonte de una salida rápida y vigorosa de la cuarentena económica, que al mismo tiempo permita reducir la polarización política y acordar políticas productivas y sociales de largo plazo en esta coyuntura crítica, sentando en una misma mesa a los sectores productivos con ambos lados de la grieta. Aunque en esta mesa de negociación deberían participar por primera vez en la historia de las crisis argentinas a los que no tienen lobby y constituyen la mayoría del sector productivo argentino: PyMEs, trabajadores informales, trabajadores formales que no se sienten representados por los sindicatos únicos, jubilados, cuentapropistas, autónomos y clase media profesional.

Las PyMEs conforman el sector clave del mundo productivo que permitiría lograr un acuerdo social y productivo por ambos lados de la grieta.

Las ideologías que favorecen al mercado están de acuerdo en que las PyMEs son un factor importante del desarrollo económico. La llamada economía social de mercado (también denominada ordoliberalismo) imperante en la Alemania Federal durante la Segunda Posguerra buscaba reducir el desempleo masivo luego de la Segunda Guerra Mundial fortaleciendo a las PyMEs. Para esta tendencia, fortalecer a las unidades productivas es una estrategia para hacer frente al abuso de posición dominante de los monopolios y oligopolios. El objetivo era incentivar a que la economía alcanzara su potencial productivo con pleno empleo incentivando la competencia, fortaleciendo a las pequeñas y medianas empresas mediante baja de impuestos y legislación antimonopolios y la creación de mercados competitivos desde el Estado potenciador de mercado. Al mismo tiempo, se expandían los sistemas de seguridad social y de pensiones para fortalecer socialmente el ingreso de la población vulnerable y también de la clase media, enfoque que incluso que podía converger luego en la propuesta de Estado de Bienestar de la socialdemocracia europea.

Las tendencias populistas y de izquierda, principalmente en América Latina, enfatizan el rol de las pymes como creadoras de empleo. La hoy llamada economía popular permite generar ingresos a la población vulnerable, que no es más que una salida laboral mediante el apoyo estatal a la actividad emprendedora vía apoyo a la creación de micropymes. Asimismo, la tendencia en el pasado -de las ideologías más nacionalistas que van del peronismo al radicalismo y al desarrollismo- de incentivar la creación de una burguesía nacional, protegiendo el mercado interno contra la competencia de las importaciones es compatible con la hipótesis de la industria naciente cuyo origen es precisamente el mundo pyme.

Por lo tanto, para salir de la crisis, las pymes son la clave que permitiría acercar posiciones polarizadas. Para reactivar rápidamente, la única salida es la finalización pronta de la cuarentena económica con protocolos de higiene y seguridad por tipo de actividad económica y tamaño de establecimiento productivo.

Para que la reactivación se sienta en la calle, se necesita generar empleo productivo. Aun con el riesgo de estancamiento y colapso presente, la economía argentina presenta numerosas oportunidades de inversión, empleo y crecimiento.

Hay acumulación de conocimiento en las PyMEs, y potencialidad productiva y de exportación en los servicios basados en el conocimiento, las energías renovables, Vaca Muerta y la bioeconomía, que permite generar valor agregado, innovación y empleo regional en la cadena agroindustrial.

No podemos esperar nuevos vientos de cola que nos salven de producir con nuestro propio esfuerzo una salida promisoria de la presente crisis. Si bien no hay un único sector que pueda traccionar por sí solo la economía, las PyMEs son la clave para que la reactivación económica genere más empleo productivo.

https://www.ambito.com/opiniones/pymes/saltemos-la-grieta-las-n5130008

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