Una pyme que anda sobre ruedas

Arriba piloteando o debajo dejándolos a punto, Darío Frihel pone amor y trabajo a los autos de carrera. ¿Cómo funciona un equipo de competición, que también es un negocio de familia?

 Cuando estaba terminando el secundario, armó su primer auto de carrera. Siempre había estado ligado al automovilismo porque su papá tiene un negocio de repuestos, frenos y embragues, y ayudaba a algunos pilotos amigos. Pero esta vez, el auto fue enteramente hecho por él. Y así se largó a hacer su propio camino.

Hacia el año 2005 nació el Frihel Racing. Darío se estrenó como piloto en el Fiat 128 que había armado. Dos años después ya estaba también haciendo motores de competición. Como conductor fue compitiendo en distintas categorías zonales hasta llegar al Turismo Pista, que es el primer escalón a nivel nacional, donde logró buenos resultados que le abrieron las puertas para empezar a desarrollar su empresa.

“Fue una apuesta en donde se invirtió dinero. Me dieron siempre una mano mi viejo y mi hermano. Es un equipo más bien familiar. Nació así y es el día de hoy que seguimos así, todos juntos. Empecé a desarrollarme, a comprar maquinarias, a comprar autos (los alquilaba o los vendía). Se fue haciendo una cadena que me permitió llegar hoy a tener una estructura bien armada, bien completa en donde trabajamos sobre todas las áreas del auto”, cuenta Darío Frihel.

Hoy el equipo de competición ubicado en la localidad de Villa de Mayo trabaja con sus tres autos de carrera y sus 15 motores en varias categorías como Monomarca Citroën (donde el propio Darío fue subcampeón el año pasado), Monomarca Fiat y en Turismo Zonal Pista. Y está en tratativas para llegar al Turismo Nacional. Él es la cabeza del equipo, el que toma las decisiones, pero tiene dos colaboradores que se suman los fines de semana de carreras y otros tantos amigos que ayudan con la logística: los autos, los repuestos, los motores, las cajas de velocidad que trasladan en el micro a cada autódromo. Un taller sobre ruedas.

– ¿Cómo es trabajar en familia?

Tengo un hermano tres años más grande y los dos comenzamos trabajando con mi viejo. Por suerte, podemos estar juntos dentro del mismo rubro. Tenemos el local en conjunto: mi viejo tiene la casa de repuesto, yo el taller y mi hermano una distribuidora de repuestos de autos.

Laburar en familia tiene sus pros y sus contras. Sus cosas muy positivas porque te das una mano de otra manera, estás en contacto siempre, todos los días hablamos, nos damos una mano mutuamente con las actividades de cada uno. Pero siempre hacemos todo juntos.

Obviamente la relación entre un padre y un hijo no es lo misma que con un empleado, hay más roces, a veces nos decimos las cosas de otra manera, pero la tratamos de llevar. Son muchos años que trabajamos juntos y por suerte cada uno desarrolla su actividad por separado, nos ayudamos mutuamente pero cada uno tiene su trabajo y responsabilidades. Todo se mantiene con un orden que se puede trabajar bien.

-¿Qué desafíos pueden tener que sortear los equipos de competición en su camino de desarrollo?

-Grandes problemas no tenemos. Hay que tener todos los papeles en regla, hay que tener un control siempre de cada motor, de cada auto. El único problema que hay en esta actividad es el económico. Obviamente dependiendo de cada categoría, los presupuestos varían. La cantidad de pilotos que pueden llegar a cierta categoría es mayor o menor dependiendo de cómo esté funcionando la economía del país. Yo hago mucho zonales y los primeros escalones a nivel nacional. Calculo que en equipos de competición de alto nivel, de TC 2000 o Turismo Carretera, debés tener más problemas porque se necesita más personal, tienen una logística dos o tres veces más grande de la que tengo yo… Ahí sí pueden empezar a surgir algún tipo de problemas.

– ¿Qué apoyo necesitarían las empresas de la actividad para seguir creciendo?

– En lo que son los equipos de competición, tenés una gama muy grande. Hay muchos que se forman de sociedad, otros que se forman de la nada y por ahí corren una temporada solamente y son esporádicos. Hay un montón.

Lo que se necesitaría, en cuanto a apoyo, es para que los pilotos que tienen condiciones y cualidades muy buenas puedan llegar a categorías grandes. Hay pilotos en los zonales que son muy buenos y por falta de presupuesto no llegan a demostrar en categorías mayores o no llegan nunca a poder participar en un Turismo nacional o en TC 2000. No tienen esa oportunidad porque a medida que pasan los años se hace más profesional y se hace más difícil llegar a esos lugares. Hay municipios y algunas provincias que apoyan a pilotos de sus zonas.

Es una cadena, si no hay pilotos que puedan tener un presupuesto importante acorde a la categoría que quiere ir a participar, los equipos como los míos o más chicos o más grandes sufren las mismas consecuencias. Además, esta es una actividad en la que siempre tenés que estar demostrando, buscando algo nuevo. Cuando uno arranca lo que quiere es llegar a ganar, cuando llega a ganar lo que quiere es volver a ganar. Luego querés lograr el campeonato y después querés retener el campeonato que lograste. Y van pasando las temporadas y los años y siempre seguís en la misma búsqueda de potencia en los motores o de puesta a punta de los autos o los pilotos mismos.

– ¿Qué perspectivas tienen para este año?

Vamos a seguir participando de la Monomarca Citroën con un piloto que se suma a la categoría, con un auto totalmente nuevo que construimos el año pasado. Y la idea es ir a pelear el campeonato nuevamente como lo hicimos en 2018 que quedamos subcampeón. La idea es seguir manteniéndonos en el nivel de punta en el que estamos.

Yo soy muy consciente de que, cuando se llega al máximo nivel en alguna categoría, siempre va a venir alguien que te va a ganar o los demás competidores van a buscar ganarte porque sos referente. Entonces, no hay que quedarse quieto, hay que seguir trabajando. Y yo estoy trabajando para ver si puedo hacer una temporada en otra categoría con un Chevrolet Corsa. Después alquilando motores en otras categorías, y asistiendo el auto de otros pilotos.

– ¿Cuál es el objetivo que te gustaría que alcance tu empresa?

La idea es siempre, por la categoría que paso, lograr algún resultado importante en lo posible, para después hacer el escalón y competir en otra categoría. Ir subiendo. Pero como equipo me gustaría llegar a tener la misma estructura que tengo, avanzada, para llegar al turismo nacional, que recorre prácticamente todo el país. Donde están los mejores equipos del país, los mejores ingenieros, los mejores motoristas. A lo que apunto llevar a mi equipo es a ese nivel. Estamos trabajando sobre eso. Vamos a apuntar en un corto plazo a poder armar algo en turismo nacional y estar compitiendo ahí.

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